Una década añorando a Michael Schumacher en la Fórmula 1

Este viernes se cumplen diez años del accidente que convirtió a Michael Schumacher en una sombra, que privó a la Fórmula 1 del máximo campeón de su historia, del Kaiser alemán que asombró en Benetton y se convirtió en leyenda vestido con el rojo de Ferrari. Lo que no provocó ningún coche durante dos décadas al límite por circuitos de todo el mundo lo hizo una mala caída practicando esquí en los Alpes franceses.

Aquel 29 de diciembre de 2013, Michael Schumacher llevaba poco más de un año retirado de la Fórmula 1. Tenía 44 años, una familia feliz y mucha vida por delante para disfrutar de la fortuna económica que había amasado durante su espectacular carrera deportiva, pero cayó al suelo mientras se deslizaba por la nieve. Su cabeza chocó con una piedra y su vida cambió para siempre. A día de hoy, sigue siendo una incógnita su estado real, protegido con celo extremo por su esposa Corinna. 

La única información que se tiene sobre Schumacher es la que van dando con cuentagotas familiares como su hermano, y también ex piloto, Ralf, o viejos amigos como Jean Todt, su jefe en Ferrari durante la época más gloriosa de su carrera, con cinco títulos mundiales consecutivos en los primeros años del siglo XXI.

«Echo de menos a mi Michael de entonces. La vida es a veces injusta. Michael había tenido suerte a menudo en su vida, pero entonces llegó este trágico accidente. Gracias a Dios hemos podido hacer algo gracias a las posibilidades de la medicina moderna, pero aún así nada es como antes. Puedo decir que su accidente fue una experiencia dolorosa y penosa también para mí», ha rememorado esta misma semana el menor de la saga Schumacher, que estuvo una década compitiendo en la Fórmula 1, rueda a rueda con su hermano.

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Michael Schumacher
Fernando Alonso y Michael Schumacher en el podio del GP de China 2006. (Getty)

El legado de Schumacher

Michael dejó una huella indeleble en la Fórmula 1 y una plusmarca de títulos mundiales que a día de hoy sigue sin ser batida. Lewis Hamilton logró igualar esa friolera de siete Mundiales ganados por el alemán, pero se le resistió el octavo en el último suspiro del campeonato 2021 y, visto el dominio actual de Red Bull, parece improbable que el británico vaya a tener otra oportunidad así.

Además de ser heptacampeón de la competición automovilística más importante del mundo, ‘Schumi’ también logró 91 victorias, 155 podios, 68 poles y 77 vueltas rápidas. Números asombrosos que podrían haber sido aún más gigantes si no hubiera sufrido la irrupción de Fernando Alonso, que le bajó del trono de la F1 y con el que protagonizó varios duelos inolvidables, el ilustre veterano al volante de su coche rojo y el talentoso novato subido a su inolvidable Renault azul y amarillo.

Michael Schumacher
Schumacher en el Gran Premio de Japón 2004. (Getty)

Alonso siempre ha reconocido a Schumacher como un maestro y no solo por lo que hacía dentro de la pista. «Cambió la forma de afrontar las carreras, la preparación física, la determinación y la ética de trabajo cada fin de semana con los ingenieros. Muchas cosas en la Fórmula 1 cambiaron a mejor gracias a Michael», rememoró recientemente el asturiano en un documental producido por una televisión alemana.

En 2006, cuando Alonso acaba de conquistar su segundo título mundial, Schumacher anunció su retirada de la Fórmula 1. Sin embargo, con el paso del tiempo volvió a picarle el gusanillo de la adrenalina y en 2010 volvió a la Fórmula 1 enrolado en el equipo Mercedes, que todavía no contaba con el poderío que rentabilizó más tarde Lewis Hamilton. Después de un trienio sin pena ni gloria, colgó definitivamente los guantes en 2012 y empezó una nueva vida que se truncó demasiado pronto mientras practicaba otro de sus deportes favoritos.

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